martes, 5 de mayo de 2015

LA IMPORTANCIA DE UN GRIP ADECUADO



Una mala elección del grip te puede llevar a sufrir algún tipo de molestia muscular o incluso convertirse en una lesión crónica, afectar positivamente -y negativamente- a tu control, a tu potencia en el golpeo de la bola...

Grosores de grip

1. El grip grueso
Es recomendable para jugadores que le sacan partido a la potencia de su juego, ya que permite tener más superficie de sujeción de la raqueta. Así es menos probable que se nos mueva la raqueta en los golpes descentrados. Por el contrario, perderás algo de maniobrabilidad, con lo que puedes notar que no tienes un tacto y control tan refinados.

En cuanto a las lesiones... Si tienes molestias en el codo, el llevar un grip algo más grueso te puede ir bien, ya que al cerrar menos el puño, los tendones quedan menos tirantes, con lo que sufren menos. Por otro lado, debes tener cuidado de no pasarte con el grosor, ya que una empuñadura excesivamente gruesa puede hacer que se te abra la muñeca en un mal golpe de sujeción de una bola que venga con mucho peso.

2. El grip fino
Es el preferido por los jugadores que basan su juego en la buena colocación de bola, de aquellos de los que se dice que tienen una muñeca prodigiosa. Con este tipo de grosor ganaremos en maniobrabilidad, sensación de golpeo y sobre todo, tendremos el toque necesario para una buena colocación de bola. Es ideal para jugadores que tengan un control óptimo de las medidas de la pista.

Ten cuidado si... Con este tipo de empuñadura sufrirás cuando las bolas vengan con mucha potencia ya que si no tienes la técnica necesaria para centrar tus golpes, la bola se te quedará ‘muerta’ en la  raqueta.
Ten en cuenta que... Un grip excesivamente fino te obligará a jugar con una raqueta más ligera. De lo contrario, notarás que la raqueta cabecea y correrás el riesgo de lesionarte en la muñeca y sobre todo en el codo, ya que al cerrar en exceso la mano tirarás demasiado del tendón epicóndilo –lo que te puede llegar a provocar una epicondilitis o ‘codo de tenista’–.
 
El truco...
En zonas secas y con altura –y sobre todo en verano– puedes restar un poco el grosor del puño quitándole un Overgrip o poniéndole un grip original de menor grosor,  para mejorar tu control y maniobrabilidad en el juego. En invierno, a nivel del mar, o con lluvia y bolas pesadas, es mejor que le añadas un poco de grosor para poder sujetar mejor la bola. Así notarás que, al final de los partidos, no se te ha cargado tanto el brazo.
 
El consejo
Recuerda que si aprietas con fuerza el grip, sólo vas a conseguir que el brazo se te cargue, sin por ello llegar a tener más potencia o control. 
 
Por lo general, vamos a partir de la base de la que la forma más correcta de coger la raqueta es con la empuñadura continental o de ‘martillo’. Sujétala con la misma fuerza que si sostuvieses un pájaro vivo en tus manos; no debes llegar a cerrar por completo la mano. Es decir, la uña del dedo anular debe quedar a un par de centímetros del muslo del dedo pulgar. Si apretases con fuerza, el puño no ha de quedar nunca completamente cerrado.

El principal objetivo de este artículo es ayudar y haceros pensar en las coincidencias y diferencias que os puedan surgir de estas apreciaciones. Pero éstas nunca deben sentar cátedra; el tenis es un juego que permite todo tipo de formas y maneras de jugar, y las sensaciones se pueden percibir de diferentes formas en cada jugador, con diferentes formas de juego, empuñaduras, complexión física, sexo, edad.......