lunes, 13 de agosto de 2012

Origen de la puntuación en el Tenis

Su origen se remonta la Edad Media, cuando la práctica de este deporte estuvo de moda entre reyes y cortesanos, y tiene mucho que ver con la astronomía. Efectivamente, en el medioevo, la observación de los astros era una afición muy extendida y, por tanto, el uso del sextante, un instrumento formado por la sexta parte del círculo y que sirve para medir ángulos y distancias. Por ello, en el tenis, los puntos se contaban de 15 en 15 (15-30-45 y 60), de tal modo que cada juego sumaba 60, el número de grados en el que se divide el sextante. Los jugadores, para ganar el partido, necesitaban completar con éxito seis sets de cuatro juegos cada uno, o lo que es lo mismo, 234 puntos. Como cada uno valía 15 'grados', se proclamaba vencedor aquel que primero lograra completar el círculo de 360 grados (24x15) de la esfera celeste de los astrónomos. A mediados del siglo XVI el sistema de puntuación basado en el sextante quedó completamente establecido. Más tarde se sustituyó el punto 45 por el 40, al ser más fácil y rápido de pronunciar por el arbitro. Finalmente, a principios del siglo XVIII, el set quedó establecido en seis juegos, y así quedó eliminado por completo el origen astronómico de la puntuación en el tenis.